Hipoteca fija, variable o mixta: cuál elegir en 2026
No existe "la mejor hipoteca", existe la que mejor encaja con tu situación y tu tolerancia al riesgo. Aquí tienes las tres opciones explicadas sin rodeos y una forma de compararlas con tus propias cifras.
Hipoteca fija
Pagas el mismo tipo de interés durante toda la vida del préstamo, así que la cuota no cambia nunca. A cambio, el banco te cobra un tipo algo más alto que el variable en el momento de firmar (está comprando tu tranquilidad). Ventaja: sabes exactamente cuánto pagarás en 2040. Inconveniente: si el Euríbor baja mucho, te quedas fuera de la bajada (aunque siempre puedes renegociar o cambiar de banco, con costes).
Encaja con: quien tiene un presupuesto ajustado y no puede permitirse sustos, quien firma a plazos largos (25-30 años) o quien simplemente prefiere dormir tranquilo.
Hipoteca variable
El tipo es Euríbor + diferencial y se revisa cada 6 o 12 meses. Es la opción más barata cuando el Euríbor está bajo y la más cara cuando sube; entre 2022 y 2023 muchas cuotas subieron 200-300 € al mes en una sola revisión. Ventaja: diferenciales bajos y te beneficias de las bajadas. Inconveniente: incertidumbre; tu cuota dentro de cinco años es una incógnita.
Encaja con: quien tiene margen en el presupuesto para absorber subidas, plazos cortos (10-15 años) o intención de amortizar rápido.
Hipoteca mixta
Combina las dos: un tipo fijo durante los primeros años (habitualmente 3, 5, 10 o 15) y después variable (Euríbor + diferencial). El tramo fijo suele ser más barato que una fija pura, y el tramo variable llega cuando ya has amortizado parte del capital, por lo que las subidas duelen menos. Inconveniente: al terminar el tramo fijo vuelves a la incertidumbre, justo cuando quizá has dejado de pensar en ello.
Encaja con: quien quiere estabilidad los primeros años (cuando el capital es mayor y los gastos de la casa también) y acepta el riesgo después; o quien prevé amortizar o vender antes de que acabe el tramo fijo.
Lo que de verdad debes comparar
- La cuota en el peor escenario razonable, no la del primer año. Para la variable y la mixta, calcula la cuota con el Euríbor actual +1 punto y comprueba si podrías pagarla.
- Los intereses totales a lo largo del préstamo, no solo el tipo. Un diferencial bajo con un plazo largo puede salir más caro que una fija con plazo corto.
- Las vinculaciones: el tipo bonificado exige nómina, seguros o tarjetas; súmale su coste real al comparar.
- Las comisiones de amortización y subrogación, por si quieres salir antes o cambiar de banco.
Cómo hacerlo en cinco minutos
Mete en el simulador las tres ofertas como tres escenarios: en el primero elige "fija" con el TIN que te ofrecen; en el segundo "variable" con su diferencial y el Euríbor oficial actual; en el tercero "mixta" con el tipo fijo y los años del tramo. Verás lado a lado la cuota, los intereses totales y la fecha de la última cuota. Luego sube el Euríbor de la variable y la mixta medio punto o un punto y observa cuál sigue siendo asumible. Esa es la decisión.
Ponle tus números
Introduce tu capital pendiente, diferencial y plazo y verás la cuota de tu próxima revisión con el Euríbor oficial, comparando hasta tres escenarios.
Abrir el simulador de hipotecaContenido informativo. No constituye asesoramiento financiero; consulta las condiciones concretas de tu contrato con tu entidad.